De Tierra y de Hombres
5 stars
Compré este libro de adolescente. Recuerdo que estaba en la Feria del Libro. Lo he buscado muchas veces y ayer lo encontré en un cajón (¿?). Cuando lo leí, me pareció hermoso y triste, me hizo pensar en un poema o una canción (aunque no sea ninguna de las dos cosas). Tenía algo rítmico, musical.
Leerlo ahora resulta mucho más triste y doloroso. Hace 170 años este fue el discurso del Gran Jefe Seattle al Presidente de los EEUU. Él, no entendía como se puede comprar o vender la Tierra. Ahora el clima ha enloquecido, el Mundo también. Basta ver los informativos, para desear volverse a la cama. Por desgracia, en Valencia sabemos del cambio climático. El 29 de octubre murieron casi 230 personas a causa de las lluvias. Soy de la zona, he visto las cicatrices en la tierra. También conozco las otras, las que son invisibles y acompañan …
Compré este libro de adolescente. Recuerdo que estaba en la Feria del Libro. Lo he buscado muchas veces y ayer lo encontré en un cajón (¿?). Cuando lo leí, me pareció hermoso y triste, me hizo pensar en un poema o una canción (aunque no sea ninguna de las dos cosas). Tenía algo rítmico, musical.
Leerlo ahora resulta mucho más triste y doloroso. Hace 170 años este fue el discurso del Gran Jefe Seattle al Presidente de los EEUU. Él, no entendía como se puede comprar o vender la Tierra. Ahora el clima ha enloquecido, el Mundo también. Basta ver los informativos, para desear volverse a la cama. Por desgracia, en Valencia sabemos del cambio climático. El 29 de octubre murieron casi 230 personas a causa de las lluvias. Soy de la zona, he visto las cicatrices en la tierra. También conozco las otras, las que son invisibles y acompañan a las personas. Además, hemos tenido un mes sin sol, aquí que antes era noticia un día sin sol. Valencia es conocida como la tierra de la luz y del color. Las cosas han cambiado mucho.
Ahora comprendo este libro de una manera mucho más profunda, es un conocimiento amargo. No estudié este discurso en la escuela, tampoco en el instituto. Ojalá hubiéramos debatido sobre él. Los humanos actuamos como una plaga destructora. Devoramos todo a nuestro paso. Hay tiempo para una nueva guerra, pero no para un nuevo libro. Por desgracia, los políticos siempre tienen tiempo para hablar y escucharse a sí mismos, mientras los buenos libros acumulan polvo en un rincón. Hay quien prefiere vivir en la ignorancia, pero su precio es cada vez mayor.
Esta obra diminuta se lee tal vez en quince minutos y es un canto de amor a la Naturaleza. Su Tribu se extinguió, sus palabras permanecen.