Estudié Periodismo, después Antropología y ahora me dedico a intentar combatir el ruido desde un oasis llamado Revista CTXT. Escribo y edito. Pero, sobre todo, leo.
La fantasía, la ciencia ficción y, en general, aquellos géneros englobados en la ficción especulativa me ayudan a entender este mundo y a imaginar otros mejores, que es el primer paso para hacerlos posibles. Aunque también leo ensayo, narrativa contemporánea de ficción y no-ficción, e intento asomarme a algún clásico de vez en cuando.
Care lettrici, cari lettori, provate a leggere questo libro e vorrete che non finisca mai. …
Crudeza y ternura
5 stars
La feminidad -en el patriarcado- es una cárcel. La precariedad, otra. Y 'La amiga estupenda' es, en esencia, una novela sobre la vida cuando su transcurrir choca constantemente contra los barrotes de esas -y otras- cárceles.
Elena Ferrante consigue presentar las heridas y los malestares que configuran la existencia de tantísimas personas desde una escritura sencilla que aúna de alguna manera la ternura y la crudeza. Quizá porque la realidad, por más que estemos rodeadas por el mal más abyecto, es en sí misma preciosa. Que la protagonista principal sea una niña potencia enormemente esta capacidad de verlo todo con extrañeza e inocencia.
He aquí la historia de la descomposición total de una familia, de la deshumanización de …
Terror premonitorio en la Península
5 stars
Nunca había sentido la Guerra Civil tan cercana como leyendo 'La península de las casas vacías'. Cercana en términos espaciales, geográficos, puesto que la novela me regaló una coincidencia maravillosa. En uno de sus capítulos se narran unos hechos ocurridos en el Palacio del Infantado de Guadalajara, y allí estaba yo, leyendo esas palabras a la sombra de un árbol precisamente situado en los jardines del Palacio del Infantado de Guadalajara. La experiencia fue preciosa y afianzó en mí esa percepción de proximidad que recorre toda la obra. La sangre de los cadáveres fluyó por este suelo.
Sin embargo, la sensación de cercanía que verdaderamente me atrapó -y aterrorizó- tiene que ver con otros dos planos: el temporal y el simbólico. Interrelacionados entre sí, la prosa de David Uclés los va tejiendo hasta evaporar toda duda acerca del impacto que seguimos arrastrando en una sociedad configurada, en gran parte, por …
Nunca había sentido la Guerra Civil tan cercana como leyendo 'La península de las casas vacías'. Cercana en términos espaciales, geográficos, puesto que la novela me regaló una coincidencia maravillosa. En uno de sus capítulos se narran unos hechos ocurridos en el Palacio del Infantado de Guadalajara, y allí estaba yo, leyendo esas palabras a la sombra de un árbol precisamente situado en los jardines del Palacio del Infantado de Guadalajara. La experiencia fue preciosa y afianzó en mí esa percepción de proximidad que recorre toda la obra. La sangre de los cadáveres fluyó por este suelo.
Sin embargo, la sensación de cercanía que verdaderamente me atrapó -y aterrorizó- tiene que ver con otros dos planos: el temporal y el simbólico. Interrelacionados entre sí, la prosa de David Uclés los va tejiendo hasta evaporar toda duda acerca del impacto que seguimos arrastrando en una sociedad configurada, en gran parte, por aquel trienio de matanzas e inhumanidad cuyos ecos reverberan hoy en todas las esquinas. Hace muy poco tiempo que ocurrió y nuestra forma de percibir e interpretar el mundo no se ha alejado apenas -o, quizá, ha vuelto a acercarse- de aquella que nos empujó a matarnos con una crueldad solo aprehensible desde el realismo mágico.
No podía evitar establecer paralelismos entre estructuras de sentimiento y dinámicas discursivas presentes en diálogos o monólogos internos de personajes de 'La península', y narrativas que escucho todos los días a mi alrededor. Leída desde ese prisma, la novela es una verdadera pesadilla. Salgo de ella con una suerte de miedo premonitorio que multiplica el peso de la preocupación que ya tenía por la deriva autoritaria del Estado español. Además, agradezco que Uclés sea meridianamente claro en su texto con respecto a la responsabilidad directa e ineludible de la ofensiva ultraderechista en el inicio de la Guerra Civil. Ambos bandos cometieron crímenes, pero ni lo hicieron con una intensidad equiparable -de un lado, personas violentas que aprovecharon la coyuntura para dar rienda suelta a sus pasiones más bajas; del otro, todo un aparato ideológico respaldando y animando a cometer un genocidio en nombre de Dios, la patria o el caudillo- ni se puede obviar que el conflicto no hubiera existido sin el golpe de Estado.
Los recursos estilísticos propios del realismo mágico están integrados con muy buen gusto y, en ocasiones, actúan como una suerte de refugio retórico frente a la crudeza con la que están relatados algunos episodios especialmente conmocionantes. Recuerdo verme sobrepasado hasta las lágrimas precisamente el día que estaba leyendo en los jardines del Infantado. Por la crueldad de la escena descrita por Uclés, sí, pero sobre todo sobrepasado por el pavor que me produjo pensar en todas las personas a mi alrededor que veo capaces de arrastrar al país a semejante majadería con tal de conservar algunos de sus privilegios.
Definir 'El eterno regreso a casa' como un buen libro, incluso como un libro especial, es quedarse muy corto. Estamos ante un artefacto que combina elementos de novela, enciclopedia y lo que podríamos denominar como ensayo ficticio, y lo hace de tal manera que transita entre esos formatos -o géneros-, yendo y viniendo de unos a otros, como si tal cosa. No hacen falta más que unas cuantas páginas de 'El eterno regreso a casa' para comprobar que Ursula K. Le Guin es, sin lugar a dudas, una de las mentes más prodigiosas en la literatura contemporánea.
Creo que volveré a esta obra más de una vez como quien consulta un tratado de antropología sobre otras formas de organizarnos, otras maneras de vivir mucho más respetuosas con el planeta y también con nuestra naturaleza como seres humanos.
Durante generaciones hemos visto a nuestros antepasados más remotos como seres primitivos, ingenuos y violentos. …
Un nuevo amanecer siempre es posible
5 stars
No logro determinar cuánto tiempo he tardado en leer 'El amanecer de todo', pero puedo asegurar que han sido al menos dos años. Es, sin duda, el mayor reto al que me he enfrentado en lo referente a la lectura y me he encontrado aparcando el libro durante meses por sentirme incapaz de reunir la lucidez necesaria para absorber todo lo que propone. Dicho esto, le pongo cinco estrellas porque no le puedo poner más.
Estoy plenamente convencido de que si se pudiese obligar a una parte importante de la población a leer una versión simplificada y resumida de este ensayo, la clarividencia de lo que explica tendría la fuerza suficiente como para cambiar en gran parte este orden social que nos arrastra hacia el precipicio a marchas forzadas. Aceptar un sistema que devora las vidas de la práctica totalidad de los seres vivos del planeta pasa por erradicar la …
No logro determinar cuánto tiempo he tardado en leer 'El amanecer de todo', pero puedo asegurar que han sido al menos dos años. Es, sin duda, el mayor reto al que me he enfrentado en lo referente a la lectura y me he encontrado aparcando el libro durante meses por sentirme incapaz de reunir la lucidez necesaria para absorber todo lo que propone. Dicho esto, le pongo cinco estrellas porque no le puedo poner más.
Estoy plenamente convencido de que si se pudiese obligar a una parte importante de la población a leer una versión simplificada y resumida de este ensayo, la clarividencia de lo que explica tendría la fuerza suficiente como para cambiar en gran parte este orden social que nos arrastra hacia el precipicio a marchas forzadas. Aceptar un sistema que devora las vidas de la práctica totalidad de los seres vivos del planeta pasa por erradicar la posibilidad de imaginar siquiera una alternativa. La humanidad se organiza así porque estamos programadas para ello, se nos dice, pero Graeber y Wengrow desmontan indiscutiblemente este dogma con pruebas no solo irrefutables, sino también -y quizá sobre todo- muy inspiradoras.
Leed 'El amanecer de todo', regalad 'El amanecer de todo' y contadle a todo el mundo que no tenemos por qué malvivir de esta forma.
"Tal vez las buenas historias de amor son las que no expulsan de casa todos los demás relatos". Mitad autobiografía fragmentaria, mitad ensayo sobre las narrativas del amor romántico y cómo impactan en nosotras, 'La novia grulla' es un libro para leer levantando la cabeza. Está repleto de reflexiones interesantes sobre las dinámicas excluyentes sobre las que se apoyan las relaciones monógamas tradicionales, por ejemplo, siempre con una perspectiva feminista sin la cual estos análisis quedarían inaceptablemente incompletos. El amor romántico, como casi todas las liturgias que vertebran el modo de vida occidental, se sostiene en una suerte de dedicación incansable -y nunca reconocida- de las mujeres, que deben olvidarse de sí mismas en beneficio de la reproducción del sistema.
Tres terópodas salen de caza y se tropiezan con un príncipe tonto. Catorce chicas han …
Crononauta no falla
4 stars
Termino 'Sentir la revolución' con una sensación muy parecida a la que tuve hace unos años con el primer libro de esta serie de Crononauta ('Abrazando la revolución'): algunos de los relatos recogidos en esta recopilación se van a quedar conmigo para siempre. De hecho, hace unos meses volví a 'Abrazando la revolución' para releer una de sus historias en la que pienso muy a menudo.
Tú nunca podrías caer en una secta, ¿verdad? ¿Seguro? Si has respondido con rotundidad, 'Los que oyen' te va a hacer pensar mucho, muchísimo sobre el tema. En mi caso, al menos, así ha sido. Desde la más pura cotidianidad de una mujer que podría ser millones de mujeres -y hombres- reales, Jordan Tannahill nos guia hasta la puerta de entrada en una especie de culto místico. Y cuando estamos en el umbral, nos empuja dentro y suelta nuestra mano. Así, en varios momentos he tenido la sensación de estar un poco perdido mientras pasaba las páginas, en ausencia total de ese mapa narrativo que, de forma más o menos explícita, sitúa lo que está "bien" y lo que está "mal" en una novela. Lo digo como punto muy positivo, porque es algo verdaderamente estimulante.
Con una calidad literaria que supera con creces lo que se espera en historias de …
Tú nunca podrías caer en una secta, ¿verdad? ¿Seguro? Si has respondido con rotundidad, 'Los que oyen' te va a hacer pensar mucho, muchísimo sobre el tema. En mi caso, al menos, así ha sido. Desde la más pura cotidianidad de una mujer que podría ser millones de mujeres -y hombres- reales, Jordan Tannahill nos guia hasta la puerta de entrada en una especie de culto místico. Y cuando estamos en el umbral, nos empuja dentro y suelta nuestra mano. Así, en varios momentos he tenido la sensación de estar un poco perdido mientras pasaba las páginas, en ausencia total de ese mapa narrativo que, de forma más o menos explícita, sitúa lo que está "bien" y lo que está "mal" en una novela. Lo digo como punto muy positivo, porque es algo verdaderamente estimulante.
Con una calidad literaria que supera con creces lo que se espera en historias de este tipo, Tannahill nos invita a reflexionar sobre qué nos puede llevar a descartar la racionalidad establecida, hasta qué punto debemos confiarlo todo a la ciencia y muchas otras cuestiones.
No es fácil ir haciendo amigos en una universidad de Nueva Inglaterra si eres un …
Una atmósfera que atrapa
4 stars
Una semana después de haberlo terminado, una parte de mí sigue en 'El secreto'. Cuando esto me ocurre, puede ser por dos motivos: uno, algún personaje me ha llegado tan dentro que no puedo parar de pensar en él o ella; o dos, el mundo en el que se desarrolla la trama está tan bien construido que me he sentido dentro de él durante la lectura, por lo que abandonarlo se me hace difícil. En este caso, es la segunda opción.
Esta novela podría tener la mitad de las páginas, o menos, y la trama podría desarrollarse con la misma eficacia. Pero, por suerte, la literatura -y el arte en general- es uno de los pocos ámbitos con capacidad de escapar del dogma de la productividad que nos asfixia. Donna Tartt lo logró. Si bien el propio título del libro presenta un problema al que deben enfrentarse los y las …
Una semana después de haberlo terminado, una parte de mí sigue en 'El secreto'. Cuando esto me ocurre, puede ser por dos motivos: uno, algún personaje me ha llegado tan dentro que no puedo parar de pensar en él o ella; o dos, el mundo en el que se desarrolla la trama está tan bien construido que me he sentido dentro de él durante la lectura, por lo que abandonarlo se me hace difícil. En este caso, es la segunda opción.
Esta novela podría tener la mitad de las páginas, o menos, y la trama podría desarrollarse con la misma eficacia. Pero, por suerte, la literatura -y el arte en general- es uno de los pocos ámbitos con capacidad de escapar del dogma de la productividad que nos asfixia. Donna Tartt lo logró. Si bien el propio título del libro presenta un problema al que deben enfrentarse los y las protagonistas, me atrevería a decir que este podría cambiarse por cualquier otro asunto y la novela funcionaría igual de bien, porque el peso narrativo recae sobre la construcción de la atmósfera en la que viven los personajes y cómo se va desarrollando su día a día en ese contexto espaciotemporal.
'El secreto' te envuelve en su mundo y, aunque no esté ocurriendo nada llamativo, simplemente quieres saber cómo pasan las horas allí.