Miel de borrajas wants to read Marcelino by Bibiana Collado Cabrera

Marcelino by Bibiana Collado Cabrera
Un hombre mayor. Un hombre mayor, de campo. Un hombre mayor, de campo, hablándonos de sexo. Un hombre mayor, de …
Me gustan los libros pequeños y los libros con dibujos. A veces, algo de filosofía. Me caen bien Fulgencio Pimentel, Barbara Fiore, Gustavo Gili, Lucina, Media Vaca, Zorro Rojo, Kalandraka, Anagrama, Apa apa, Pepitas de calabaza y amigas autoeditadas. Me dan pereza los libros del asteroide, arpa y akal a fondo.
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Un hombre mayor. Un hombre mayor, de campo. Un hombre mayor, de campo, hablándonos de sexo. Un hombre mayor, de …

Como todos los veranos, Teresa y Matilde han pedido un deseo a Oberón, el rey de las hadas. Es el …
Un cómic bizarro y feísta pero a la vez hermoso. Hermoso por la composición y el ritmo de sus páginas, por los tonos dulces que colorean esa línea elegante del dibujo. Y, sin embargo, toda esa belleza gráfica se pone al servicio de una realidad incómoda, antipática, repulsiva por momentos, con un trío de protagonistas con los que es imposible empatizar y muchísimo sexo tan explícito y kink como crudo en su realismo. Ámalo u ódialo, pero el autor te lleva exactamente por donde él quiere por más que te desagrade. Precisamente por eso es un gran cómic. Precisamente por eso no pienso releerlo jamás.

Un joven español da tumbos por Berlín. En su teléfono conviven apps para buscar piso, trabajo y sexo. Su abuela …

El libro que tienes en tus manos es una muestra de cómo les habitantes de los márgenes de las redes …

Norman ha quedado para cenar con Brunilda. Pero para llegar a tiempo a su cita, tendría que cruzar un escenario …
Auténtica joyita. Gráficamente impecable, un dibujo y unas composiciones que recuerdan a Nemo in the slumberland, y una historia introspectiva, muy meta, en ese punto entre la emocionalidad y la ironía. Un poco Cornelius, salvando las distancias (entre los nombres en los agradecimientos está Marc Torices, osea que algo hay). Sobre los entresijos del proceso creativo y la fragilidad del ego hinchado por las expectativas externas. Me ha encantado.
@SrMoshuelo@lectura.social cada año hay que leer un libro de Zambra, este es el que quería para 2026 :)

El insomnio, el implacable mal de nuestra era, bajo la mirada de Ana Penyas,Premio Nacional de Cómic 2018.
¿Qué nos …
Parece que es cierto eso de que la poesía no la lee nadie y que los que la leemos también la escribimos. Pero yo creo, porque lo he visto y lo veo cada día, que somos seres preparados para el lenguaje poético y este no está solo en los poemas, ni solo es lenguaje. Veo constantemente a la gente vivir en poesía y eso me calma y me da esperanza.
Pero también creo que como somos animales adaptados a lo poético, todes, sin excepción podemos sentir, ver, buscar, tener hambre de y también escribir poesía. Esto también lo he visto con estos ojitos pitiñosos que estan siempre deseando abrirse como platos ante formas de decir como las que se encuentran en este libro.
Porque la que me conoce ya sabe lo pesadísimo que puedo ser hablando sobre poesía y este poemario me da muchos hilos de los que tirar.
Desde …
Parece que es cierto eso de que la poesía no la lee nadie y que los que la leemos también la escribimos. Pero yo creo, porque lo he visto y lo veo cada día, que somos seres preparados para el lenguaje poético y este no está solo en los poemas, ni solo es lenguaje. Veo constantemente a la gente vivir en poesía y eso me calma y me da esperanza.
Pero también creo que como somos animales adaptados a lo poético, todes, sin excepción podemos sentir, ver, buscar, tener hambre de y también escribir poesía. Esto también lo he visto con estos ojitos pitiñosos que estan siempre deseando abrirse como platos ante formas de decir como las que se encuentran en este libro.
Porque la que me conoce ya sabe lo pesadísimo que puedo ser hablando sobre poesía y este poemario me da muchos hilos de los que tirar.
Desde el trabajo rítmico a las imágenes quebradas gracias al riesgo de funambulista de la pausa versal; desde la hondura expresiva, pasando por la riqueza de las imágenes puesta al servicio de la expresividad, hasta el tono ascendente que nos llega a ensimismar (gracias a lo ritmico en que se apoya, que ya lo dije arriba) y a sacarnos de nuestra prosaica necesidad de entenderlo todo.
Pero lo que más me ha llegado ha sido la sensación de que aquí se ha puesto toda la carne, las verduras, la fruta y hasta los postres en el asador. Sí, este es uno de esos libros de un yo en demolición, que falta que hace que se desempolven y desempelusen los ombligos. Un yo no ególatra se nos sincera y nos hace de espejo para que sintamos el gusto que da desparasitarse de cordura, inercia y normalidad.
Bueno, que os recomiendo esta maravilla. También, siempre, que os dejéis llevar por la poesía, recordad, semo animalico poético.