Últimamente, disfruto volviendo a leer novelas o ensayos que por algún motivo fueron importantes para mí. Así llegué otra vez a este librito. Breve, lleno de sabiduría y a día de hoy con las páginas amarillas. Hace unos días leí que ahora los jóvenes escuchan cada canción un máximo de 30 segundos. A eso alcanza su capacidad de concentración y explica porque son incapaces de seguir una película o algo más loco aún como abarcar un libro entero.
Este ensayo es una maravilla, inspirador y certero. Parece escrito ahora y tiene ya dos décadas. Recomiendo su lectura L-E-N-T-A como corresponde y dedicar tiempo a reflexionar sobre nuestra vida y el uso de nuestro tiempo. En mi caso, lo leí aún más lento de lo esperado porque primero mi padre tuvo covid, después mi madre y obviamente me lo acabaron contagiando ya que era quien los cuidaba. Por primera vez desde …