El Gran Meaulnes
3 stars
Este es el típico libro que está en una estantería de la casa de tus padres del pueblo en una edición vieja, amarillenta y destartalada y al que no has hecho caso jamás (es mentira, me lo compré de segunda mano, pero tiene esa pinta).
Llegué a él por una recomendación de Rodrigo Cortés en el podcast "Aquí hay dragones". El director prometía un misterio de andar por casa que acaba siendo una epopeya colosal, lo cual me sedujo lo suficiente como idea. Me da rabia admitir que no he encontrado suficiente épica a ese viaje, pues no deja de ser una tontuna adolescente que se alarga demasiado y que incluso me ha resultado hasta antipática. Joder, que simplemente bastaba con PREGUNTAR UNA DIRECCIÓN A UN VECINO para resolver el "misterio". Pues no lo hacen, tócate los cojones.
Pero bueno, al final sí que he podido encontrar cosas muy buenas …
Este es el típico libro que está en una estantería de la casa de tus padres del pueblo en una edición vieja, amarillenta y destartalada y al que no has hecho caso jamás (es mentira, me lo compré de segunda mano, pero tiene esa pinta).
Llegué a él por una recomendación de Rodrigo Cortés en el podcast "Aquí hay dragones". El director prometía un misterio de andar por casa que acaba siendo una epopeya colosal, lo cual me sedujo lo suficiente como idea. Me da rabia admitir que no he encontrado suficiente épica a ese viaje, pues no deja de ser una tontuna adolescente que se alarga demasiado y que incluso me ha resultado hasta antipática. Joder, que simplemente bastaba con PREGUNTAR UNA DIRECCIÓN A UN VECINO para resolver el "misterio". Pues no lo hacen, tócate los cojones.
Pero bueno, al final sí que he podido encontrar cosas muy buenas en la novela, aunque no ha sido su argumento, precisamente. Ni siquiera su ambientación campestre y bucólica, que podría haber recordado bastante a "El camino" en versión franchute si el autor françés tuviera el talento literario de Delibes, que tampoco es el caso. Sin embargo, el tono melancólico de la obra, sobre todo de su tramo final me ha parecido muy proustiano y me ha encantado: juventud perdida, amores malogrados y amistades que jamás volverán. La novela mejora una barbaridad cuando la aventura queda atrás y se empieza a hablar sobre lo que hay debajo, cuando pasa el tiempo y el dolor de la vida empieza a aflorar en los protagonistas adolescentes.
Debo decir, por último, que no he leído este libro en la mejor época de mi vida, por lo que a lo mejor todo esto que estoy diciendo es exactamente al revés.