Una impresionante e imaginativa fábula moral acerca de la naturaleza de la violencia y la justicia. Estamos en los territorios de la frontera entre México y USA a mitad del siglo XIX. La autoridades mexicanas y del Estado de Texas forman una expedición paramilitar para acabar con el mayor número de indios posible. Es el llamado Grupo Glanton, que tiene como líder espiritual al llamado juez Holden, un ser violento y cruel: un hombre calvo como una bola de billar, albino, sin barba, sin pestañas ni cejas. Nunca duerme, le gusta bailar y tocar el violín. Viola y asesina niños de ambos sexos y afirma que nunca morirá. En un momento determinado los carniceros de Glanton pasan de asesinar indios y arrancarles la cabellera a exterminar a los mexicanos que les pagaban. Empieza así la ley de la selva total: el terreno moral donde la figura del juez se convierte …
Una impresionante e imaginativa fábula moral acerca de la naturaleza de la violencia y la justicia. Estamos en los territorios de la frontera entre México y USA a mitad del siglo XIX. La autoridades mexicanas y del Estado de Texas forman una expedición paramilitar para acabar con el mayor número de indios posible. Es el llamado Grupo Glanton, que tiene como líder espiritual al llamado juez Holden, un ser violento y cruel: un hombre calvo como una bola de billar, albino, sin barba, sin pestañas ni cejas. Nunca duerme, le gusta bailar y tocar el violín. Viola y asesina niños de ambos sexos y afirma que nunca morirá. En un momento determinado los carniceros de Glanton pasan de asesinar indios y arrancarles la cabellera a exterminar a los mexicanos que les pagaban. Empieza así la ley de la selva total: el terreno moral donde la figura del juez se convierte en una especie de Dios. Además del juez el otro protagonista es el Chico. Al principio de la novela, a sus quince años, recibe un disparo por la espalda pero milagrosamente sobrevive. Participa en la expedición pero en un momento determinado se retira. Muchos años después se enfrenta al juez y este le asesina cuando está desprevenido en el retrete. McCarthy es una de las voces más ásperas y potentes de la narrativa norteamericana actual, una voz que recoge la herencia de William Faulkner.
Si no hubiera leído Pedro Páramo, este libro sería sorprendente. Si no conociera la historia de las dictaduras en América Latina, este libro sería revulsivo. Pero llega tarde. Es un muy buen libro, con muy linda prosa, con imágenes geniales. Y me encanta que sean descarnados al mirar su propio pasado. Pero no hay reflexión, solo algo que pasa, y luego pasa otra cosa y luego otra. Porque así es ese género, más estadounidense que el jazz: el road movie.