Álvaro G. Molinero reviewed Trilogía de la Fundación by Isaac Asimov (Ciclo de la Fundación, #3-5)
Fundación, primer libro de la triología
5 stars
Resulta difícil clasificar esta novela como novela de ciencia ficción. El futuro lejano en el que se sitúa la acción (más allá de todo tiempo concebible), y los artilugios innovadores que son descritos, son solo la escusa para representar el verdadero tema de interés de ASIMOV: la ciencia política y la historia del ser humano. El hilo argumental se desarrolla a saltos, con protagonistas que cambian con cada instante de la historia representado pero que narran un hilo conductor común: la caída de todo un imperio y la creación del embrión de uno próximo. Ésta es la primera novela de la “Triología de la Fundación”.
Gaal Dornik nació en Synnax, un pequeño mundo agrícola de la periferia imperial y nunca había conocido Trantor, la capital del imperio, situada en el centro de la galaxia que estaba bajo el control imperial. Allí, concería a Hari Seldon, un psicohistoriador acusado de traición por la aristocracia imperial por sus polémicas predicciones hechas a base de psicohistoria: el imperio se abocaba inexorablemente a su caída y le seguiría un periodo de barbarie de 10.000 años. La caída del imperio era inevitable, pero todavía se podía reducir los cien siglos de barbarie a tan solo diez. Para ello, había que fundar un planeta que albergara los mejores científicos del imperio para que no se perdiera todo lo conocido y la civilización tuviera que empezar desde cero y, desde esta “Fundación”, difundir de nuevo el conocimiento a la nueva sociedad naciente. El imperio se vendría abajo por sus siglos de nula innovación técnica y acomodamiento intelectual de su clase dirigente.
Años después Salvador Harding es el alcalde de Términus, el mundo donde reside “La Fundación”; pero es un alcalde títere, sin poder real. Quien hace las leyes en Términus es La Fundación. Seldon ha previsto que Términus se construya sin psicohistoriadores por una sencilla razón: su capacidad de predicción y su conocimiento del comportamiento y naturaleza humanas podrían desbaratar el camino marcado desde la creación de Términus. El acortamiento del periodo de barbarie está en juego. ¿Qué podrá hacer Harding con sus dotes recién descubiertas de político “a la vieja usanza”? ¿Necesitará buscar alianzas? ¿Y qué ocurrirá con ese pequeño mundo, Términus, y su futuro?
