Álvaro G. Molinero reviewed Ubik by Philip K. Dick
El antepasado de "Origen", de Christopher Nolan, con mucho anticapitalsimo
4 stars
Content warning Te cuento de que va y algunas cosas de la novela pero, como en "Origen" de Christopher Nolan el final lo pones tu.
En un futuro tecnológico y distópico, donde absolutamente todo funciona con dinero (las cafeteras, las puertas, los electrodomésticos hasta para respirar), las comunidades de vecinos se han transformado en feudo-capitalistas. Un sinfín de humanos con poderes psíquicos, capaces de leer mentes o alterar la realidad con un pensamiento, son parte fundamental del orden mundial. Joe Chip, un "inercial" que neutraliza estas habilidades, trabaja para una empresa de seguridad llamada Runciter Associates, dedicada a la "previsión" y a la detección de nuevos talentos mentales. Glen Runciter, su jefe, es el hombre que mantiene a flote el negocio, y su esposa, Ella Runciter, yace en "semivida" en un moratorio, un estado que es más una condena que una promesa de eternidad.
Deciden embarcar en una misión a la Luna a Joe, a Glen y a once psíquicos para poner a prueba un nuevo sistema de blindaje antipsíquico. Allí, una explosión afecta mortalmente a Glen Runciter. Desde ese momento, la realidad comienza a retroceder en el tiempo. Los objetos se vuelven obsoletos antes de usarlos, el dinero caduca en los bolsillos, y las puertas se niegan a abrirse sin la moneda adecuada. Ni siquiera Pat Crowell, con su magnífica habilidad mental, puede hacer nada. La degeneración es tan rápida que una explicación normal no es posible.
Entonces aparece Ubik. Un aerosol. Un producto de consumo que promete frenar el deterioro de la realidad. Un bálsamo contra la entropía, una metáfora de Dios en un envase que podría estar en el lineal de cualquier supermercado. Joe Chip se aferra a él como el náufrago a la tabla, pero la pregunta que atraviesa la novela es simple y terrorífica: ¿están Joe y los inerciales en semivida y Glen sigue vivo, o al revés? La respuesta, como todo en Dick, es escurridiza y no viene en un prospecto.
Y aquí llega la hostia final: la realidad colapsa, los marcos temporales se superponen y Philip K. Dick no nos da una respuesta, sino una moneda con el rostro de Joe Chip en el bolsillo de Runciter. Esa es la clave de Ubik: una historia de detectives metafísicos donde la última certeza no es la muerte, sino la deuda impagada con el tiempo. Una paranoia convertida en sistema de gobierno y un consumismo elevado a teología de lo absurdo.