Rodrigo reviewed Pacific edge by Kim Stanley Robinson
Ya lo quisieras de destino
5 stars
Este es mi favorito de la trilogía. Los otros dos tienen un tono más oscuro, a este no le hace falta, totalmente utopiano. Ahí está clarita la marca del genio del autor: una premisa de la utopía es que todo va bien ¿no? Bueno, aproximadamente. Aún así la historia tiene abundante drama, los problemas son reales, serios, los personajes sufren abundantemente (¡el final!) y tienen que dar El Salto de Calidad o perecer.
Sin embargo todo ocurre en un lugar y un tiempo sin la decadencia que conoces bien, lectora querida. No: la vida es significativa, el trabajo digno, la familia toda por elección, el transporte de pedales, el gobierno horizontal y autogestivo, la diversión divertida, el amor problemático.
De paso algunas fantasías que yo ya tenía, como tecnología marinera del siglo XXI que incorpora lo que se sabía de siglos previos. Por lo tanto: veleros trasatlánticos. O qué tal …
Este es mi favorito de la trilogía. Los otros dos tienen un tono más oscuro, a este no le hace falta, totalmente utopiano. Ahí está clarita la marca del genio del autor: una premisa de la utopía es que todo va bien ¿no? Bueno, aproximadamente. Aún así la historia tiene abundante drama, los problemas son reales, serios, los personajes sufren abundantemente (¡el final!) y tienen que dar El Salto de Calidad o perecer.
Sin embargo todo ocurre en un lugar y un tiempo sin la decadencia que conoces bien, lectora querida. No: la vida es significativa, el trabajo digno, la familia toda por elección, el transporte de pedales, el gobierno horizontal y autogestivo, la diversión divertida, el amor problemático.
De paso algunas fantasías que yo ya tenía, como tecnología marinera del siglo XXI que incorpora lo que se sabía de siglos previos. Por lo tanto: veleros trasatlánticos. O qué tal diversión de cuellos-rojos: autos ruidosos y flamígeros que queman etanol vegetal sostenible, y lucha libre.
Yo me quiero mudar ahí, trabajar de albañil con esos weyes, colaborarle a un taller de construcción de muebles e instrumentos musicales.
Francis Spufford esribe acerca de los libros de su infancia. Dice que su gozo al leer los libros de Narnia es tal que ya ni quiere leer otra cosa. Pero como no puede nomás releer Narnia pues bueno, va leyendo otros libros, ya qué, a ver si se parecen. Me pasa así con Kim Stanley Robinson, y lo conocí ya siendo adulto. Son el estándar para mi, al que otros libros ascienden.
Me cuesta mucho reseñar los libros que me gustan más. Para empezar le faltan estrellitas a la escala. Ya qué, se queda en cinco por que no hay más y arriba desa marca ni se puede comparar.