Álvaro G. Molinero reviewed El pulgar del panda by Stephen Jay Gould
Clásico del siglo XX
5 stars
Este es, quizá, el más afamado recopilatorio de ensayos publicados por Stephen Jay Gould en la revista Natural History. El libro se divide en 8 partes:
En una primera, titulada "Perfección e Imperfección", Gould aborda las imperfecciones que muestran todos los organismos como una prueba de la evolución. Dice en su ensayo "Los signos insensatos de la historia" (donde analiza a la evolución como ejemplo de ciencia histórica): "las rarezas, en términos del presente, son las señas de identidad de la historia". Como ejemplo pone "El pulgar del panda" —que da título al volumen— y las convergencias evolutivas, aparentemente dirigidas a un mismo fin, pero con las limitaciones que la historia filogenética (el clado) impone muy presentes. Gould utiliza este famoso "sexto dedo" del panda (que en realidad es un hueso de la muñeca modificado) para ilustrar cómo la evolución funciona como una "chapucera" que construye nuevas estructuras a partir …
Este es, quizá, el más afamado recopilatorio de ensayos publicados por Stephen Jay Gould en la revista Natural History. El libro se divide en 8 partes:
En una primera, titulada "Perfección e Imperfección", Gould aborda las imperfecciones que muestran todos los organismos como una prueba de la evolución. Dice en su ensayo "Los signos insensatos de la historia" (donde analiza a la evolución como ejemplo de ciencia histórica): "las rarezas, en términos del presente, son las señas de identidad de la historia". Como ejemplo pone "El pulgar del panda" —que da título al volumen— y las convergencias evolutivas, aparentemente dirigidas a un mismo fin, pero con las limitaciones que la historia filogenética (el clado) impone muy presentes. Gould utiliza este famoso "sexto dedo" del panda (que en realidad es un hueso de la muñeca modificado) para ilustrar cómo la evolución funciona como una "chapucera" que construye nuevas estructuras a partir de materiales preexistentes, en lugar de diseñar soluciones óptimas desde cero .
En la segunda parte se aborda en 5 ensayos el estudio de la teoría evolutiva, como por ejemplo el uso del ácaro Nun dimittis para poner a prueba la selección desbocada de Ronald Aylmer Fisher (publicada en 1969). También se nos habla de cómo los intelectuales con las ideas más geniales han tenido siempre visiones más holísticas de la teoría de selección multinivel, aportada "por abajo" por Richard Dawkins (con su concepto del "gen egoísta") y "por arriba" por Vero Copner Wynne-Edwards (defensor de la selección de grupo), y se incluyen dos ensayos sobre Jean-Baptiste Lamarck y su injusto ataque en los libros de texto de evolución, reivindicando su figura como un gran teórico de la biología.
En la tercera parte, Gould nos centra en la evolución humana: la neotenía (la retención de rasgos juveniles en los adultos, clave en nuestro origen), la fraudulenta historia del "Hombre de Piltdown" —una falsificación que engañó a la ciencia durante décadas y en la que pudo estar implicado Pierre Teilhard de Chardin —, la importancia del bipedalismo en nuestra evolución y la "inevitabilidad" de la evolución humana como idea a evitar son los ensayos que componen esta parte.
La cuarta parte son 4 ensayos sobre machismo y racismo en científicos tales como Louis Agassiz, Gustave Le Bon, Georges Hervé, Léonce-Pierre Manouvrier, Paul Broca, John Langdon Haydon Down (quien acuñó el término "mongolismo" para el síndrome de Down, con toda la carga racista que ello implicaba ) o Pierre Gratiolet. Todos ellos basaban su discriminación en las diferencias en los tamaños del cerebro, una obsesión pseudocientífica de la época que Gould ya había desmontado magistralmente en su obra “La falsa medida del hombre”.
En la quinta parte se analiza el "ritmo de cambio evolutivo" en 4 ensayos en los que se vendría a resumir lo que expusieron en 1972 Niles Eldredge y Stephen Jay Gould en su ya conocido "equilibrio interrumpido" (o "equilibrios puntuados") . Lo más interesante es lo que Gould recuerda: "las leyes dialécticas expresan abiertamente una ideología (en referencia al cambio interrumpido); nuestra preferencia occidental por el gradualismo hace lo mismo más sutilmente". Esta teoría proponía que el registro fósil muestra largos periodos de estabilidad (estasis) interrumpidos por breves episodios de rápido cambio evolutivo, en contraste con el gradualismo filético tradicionalmente asociado a Charles Darwin .
La sexta parte, titulada "Vida primitiva", está compuesta por 4 ensayos, a cada cual más particular. Tienen su hueco la vieja y demencial hipótesis de la "Nummulosfera" de Randolph Kirkpatrick —una teoría que sostenía que todas las rocas de la corteza terrestre, incluidas las ígneas y los meteoritos, estaban formadas por restos fosilizados de nummulites (foraminíferos) —, el Bathybius y el Eozoön de Thomas Henry Huxley y Ernst Haeckel —un "organismo primitivo" que resultó ser un precipitado químico y una estructura geológica mal interpretada, respectivamente —, el origen de la pluricelularidad y la ley biogenética de Haeckel ("la ontogenia recapitula la filogenia").
La séptima parte está compuesta por otros 4 ensayos en los que Gould actúa como un abogado defensor de ciertos grupos de seres vivos tradicionalmente menospreciados por la ciencia o la cultura popular. En "¿Eran torpes los dinosaurios?" se desmonta el mito de que estos animales estaban condenados por su propia estupidez, analizando la relación entre el tamaño del cerebro y el cuerpo para demostrar que sus cerebros eran los adecuados para reptiles de su envergadura. "La elocuente espoleta" repasa la historia del descubrimiento de fósiles de dinosaurios con este hueso (la furcula), proporcionando una de las pruebas más sólidas de que las aves descienden de los dinosaurios. En "Las extrañas parejas de la naturaleza" se analizan las relaciones de comensalismo y simbiosis, como la de ciertos crustáceos que viven dentro de esponjas, para reflexionar sobre cómo la evolución genera estrategias de vida aparentemente extrañas pero perfectamente válidas. Por último, "Saliendo en defensa de los marsupiales" ataca la visión chovinista que considera a estos animales como diseños evolutivos fracasados o primitivos, defendiendo que son una radiación evolutiva diferente, no inferior, magníficamente adaptada a sus entornos.
La octava y última parte nos habla del "tamaño y el tiempo" en 3 ensayos que exploran cómo estas variables condicionan la biología de los organismos y nuestra percepción de la naturaleza. "Nuestros ciclos vitales" analiza la relación entre la masa corporal y la longevidad —los animales más grandes suelen vivir más que los pequeños—, así como las fascinantes excepciones a esta regla, como los humanos, que vivimos mucho más de lo que "deberíamos" para nuestro tamaño. "Atracción natural: bacterias, pájaros y abejas" conecta temas aparentemente dispares —desde el intercambio genético en bacterias hasta la polinización— para explorar el significado biológico del sexo y la diversidad de estrategias reproductivas. Finalmente, "La inmensidad del tiempo" es una meditación sobre la dificultad de comprender la escala profunda del tiempo geológico, ese auténtico escenario de millones de años sobre el que actúa la evolución y que hace posibles tanto las imperfecciones del "pulgar del panda" como los lentos ritmos del equilibrio interrumpido.