Álvaro G. Molinero reviewed El Príncipe by Nicolás Maquiavelo
Breviario sobre el poder
2 stars
“En suma, el príncipe, que se ocupe de ganar y mantener el poder; los medios se considerarán siempre honorables y dignos de general alabanza. Y es que el vulgo se deja siempre llevar por la apariencia y el resultado final de las cosas, y en el mundo no hay más que vulgo y unos pocos no tienen relevancia cuando la mayoría tiene donde apoyarse” (Capítulo 18 de "El príncipe).
Este podría ser el colorario de la obra considerada como la partera de las ciencias políticas; de la ciencia del poder; una ciencia que, partiendo de que el fin es "ganar y mantener el poder", se ocupe de buscar principios fundamentales para realizarlo. El poder es el fin, la ciencia política el medio. Maquiavelo parte de la idea de que los seres humanos "son ingratos, volubles, mentirosos e hipócritas, temerosos del peligro, ávidos de ganancias” y por tanto " resulta mucho …
“En suma, el príncipe, que se ocupe de ganar y mantener el poder; los medios se considerarán siempre honorables y dignos de general alabanza. Y es que el vulgo se deja siempre llevar por la apariencia y el resultado final de las cosas, y en el mundo no hay más que vulgo y unos pocos no tienen relevancia cuando la mayoría tiene donde apoyarse” (Capítulo 18 de "El príncipe).
Este podría ser el colorario de la obra considerada como la partera de las ciencias políticas; de la ciencia del poder; una ciencia que, partiendo de que el fin es "ganar y mantener el poder", se ocupe de buscar principios fundamentales para realizarlo. El poder es el fin, la ciencia política el medio. Maquiavelo parte de la idea de que los seres humanos "son ingratos, volubles, mentirosos e hipócritas, temerosos del peligro, ávidos de ganancias” y por tanto " resulta mucho más seguro ser temido que amado". Así, "que no se preocupe, por tanto, el príncipe de la reputación de cruel si mantiene a sus súbditos unidos y leales". Pese a ello, para Maquiavelo la libertad de los súbditos era preferible a la represión: "una ciudad habituada a vivir libre se conserva más fácilmente con el apoyo de sus ciudadanos que de ningún otro modo si se quiere evitar su destrucción".
Conservar el poder balanceando equilibrios dentro del poder: el pueblo, las camarillas alrededor del poder, el ejército. Todo baila y gira en torno al príncipe y el debe articular diferentes sensibilidades para conservar esa capacidad.